Mejor pedir perdón que permiso: el arte del intraemprendedor

Vivimos tiempos exponenciales donde los cambios son constantes y las acciones instantáneas. En un entorno hiperconectado, los formatos se vuelven digitales, y los modelos se transforman, convirtiendo a los consumidores, clientes y ciudadanos en el centro estratégico de una sociedad que cada vez es más social, conectada y abierta. Las organizaciones y las personas buscan adaptarse y gestionar los nuevos tiempos hacia una sociedad del siglo XXI.

Como indica Gary Hamel en su libro “What Matters Now”: “Existen un conjunto de cambios impresionantes que están transformando el entorno empresarial, donde el ritmo de cambio es demencialmente acelerado, hay una embestida de competidores nuevos, con un incremento del poder del cliente y un mayor número de demandas sociales. La mayoría de las organizaciones no pueden hacer frente a estos desafíos.”

En este contexto y en este tiempo, existen una serie de motores como son la transparencia, la horizontalidad y la colaboración; cuyo sentido es contrario al oscurantismo  y el carácter individualista que caracterizó el tecnificado siglo XX.

La transparencia, horizontalidad y colaboración son elementos clave para constituir entornos conectados y en red que permiten eficientar los procesos de negocio y facilitar soluciones ágiles a los clientes, en este marco de real-time.

Para adaptarse a estos cambios existen unos actores principales que interpretan adecuadamente el guion descrito. Son unos agentes de cambio: los intraemprendedores.

Un intraemprendedor es un empleado comprometido que está dispuesto a aportar ideas y emprender dentro de la empresa, transformando dichas nuevas ideas en nuevos modelos de negocio y en propuestas de valor para sus clientes, así como aportando elementos clave en la transformación interna de las compañías que permiten adaptar y reinventar las mismas al contexto actual.

En esta ocasión no voy a profundizar en las estrategias de las compañías para potenciar el intraemprendimiento en su cultura ( autonomía individual, libertad responsable, independencia, flexibilidad, apoyo y esponsorización, sentimiento de permanencia, modelos de reconocimiento no monetario, tolerancia al fracaso, …)  sino en la experiencia de estos agentes del cambio que luchan por innovar y transformar las compañías.

¿Cuáles son los aspectos clave de los intraemprendedores para lograr hacer de su idea una realidad?

1.- CONSTANCIA – DEDICACIÓN –  PERSEVERANCIA

A pesar de las barreras que pueda ofrece la compañía, no debe perderse el espíritu emprendedor y perder la esperanza manteniéndose en una zona de confort. Incluso cuando la iniciativa e idea esté en curso y en marcha, como me comentó personalmente un intraemprendedor de mi compañía, has de tener presente que las barreras internas  siempre permanecerán en alerta: “es como ser un rockero en un concierto. No importa los discos de oro que poseas, la actuación en cada concierto marcará el apoyo del público”. Debes asumir que solamente se le lanzan piedras a los árboles que producen frutas y no permitir que este hecho afecte a tu ilusión.


2.- VISIÓN ESTRATÉGICA INTERNA

Es necesario analizar a tu cliente interno e identificar cuáles pueden ser las barreras y los miembros de la organización que pueden actuar como aliados en el desarrollo de tu idea y quienes pueden percibir nuevos planteamientos como amenazas a su ámbito de actuación.

Más allá de las diferentes tipologías de interlocutores, es fundamental contrastar y plantear tu enfoque a personas de peso de la compañía de diferentes áreas y visiones que te permitirán incorporar diferentes insights procedentes de personas de mucha experiencia en ámbitos heterogéneos.

En este proceso, es clave aunar esfuerzos y conseguir embajadores de tu idea, involucrándoles en el desarrollo de la misma. Este punto tiene una enseñanza importante: debemos construir la cadena de venta de la iniciativa, entender el ecosistema e identificar a los interesados y, sobre todo, conocer qué es lo que mueve a cada uno, las palancas  a utilizar, intereses…


3. – ES MEJOR PEDIR PERDÓN QUE PEDIR PERMISO

Si deseamos conseguir que nuestro proyecto llegue a buen puerto es necesario interiorizar que si respetamos escrupulosamente la burocracia de la corporación el camino será largo y estéril. Debemos superar nuestros recelos y miedos y atrevernos a explotar el talento oculto en nuestra empresa, por complicado que esto sea.

Los intraemprendedores están comprometidos con el futuro de la empresa, no con los objetivos particulares de los silos creados por determinados superiores.


4.- LIDERAZGO-TRABAJO EN EQUIPO- PASIÓN

Tener mucha pasión: amar lo que haces y tener fe absoluta en tu proyecto.

Tener entusiasmo y ganas de cambiar, y no percibir el cambio como algo negativo sino como una oportunidad. Pensar en grande. Es vital infectar este virus en la organización e identificar compañeros de viaje que compartan esta visión y que estén dispuestos a pelear y arriesgarse por este propósito. Para ello, el intraemprendedor deberá motivar e inspirar a este equipo que tendrá fe ciega en el proyecto.

Nadie te puede garantizar que lo consigas pero ¿no te has planteado intentarlo?

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